jueves, 12 de febrero de 2015

Sobre la aplicación del salario mínimo alemán para los conductores.

Hace ya un mes que comenzó este año 2015, así que ya iba siendo hora de que preparase un escrito en condiciones; aunque ya hacia varios días que estaba preparando uno, pero un par de noticias relacionadas con el transporte que han salido recientemente, me han llevado a considerar que era mejor cambiar el escrito que tenía previsto, y hacer algo "especial" para tratar estas noticias.

Las dos noticias que me gustaría tratar son: 
La aplicación del salario mínimo alemán a los transportes en tránsito por Alemania.
El proyecto de Fomento para obligar a los camiones a circular por las autopistas de peaje.

Como son dos temas diferentes y no me gustaría mezclar ambos temas, he decidido dedicar un escrito a cada uno de los temas; de ese modo en este escrito solo trataré el tema de la aplicación del salario mínimo alemán, y en el próximo escrito (que publicaré en los próximos días) trataré el tema del proyecto de Fomento.

En este escrito voy a tratar el tema de la noticia que salió hace unos días de la nueva norma que estaban estudiando implantar en Alemania para luchar contra la competencia desleal en el transporte; esta norma iba a ser fundamentalmente para asegurar que las empresas pagasen un sueldo digno a sus conductores, y no pudiesen reducir los precios de los viajes a base de reducir los sueldos de los conductores.
Alemania se planteó la aplicación del salario mínimo alemán a los transportes en transito por Alemania, que obligaría a que las empresas que realizasen servicios en Alemania acreditasen que sus conductores percibían el salario mínimo alemán (fijado en 8'50 €/hora).

Normalmente no estoy a favor de las normas que van implantando últimamente en Alemania, tanto las relativas a transporte como las relativas a otros temas, ya que la mayoría de las veces las considero desacertadas; pero "casualmente y sin que sirva de precedente", la decisión de adoptar esta norma me parecía una decisión acertada, ya que considero que esta norma podía servir para frenar la competencia desleal a la que se enfrenta el transporte europeo por la "rumanización del transporte" que sufrimos en los últimos años.

Como ya he explicado en varios escritos del blog el significado del concepto de la "rumanización del transporte", no considero necesario volver a explicarlo en este escrito; el que quiera saber que es este concepto, puede verlo en los otros escritos del blog en los que he comentado sobre el tema y solo volveré a repetir que este concepto, para el que es posible que no utilice el término más apropiado para nombrarlo, no tiene nada que ver con el racismo, sino con el tipo de políticas y/o prácticas que se llevan a cabo para permitir este concepto.

Como dice el dicho: "de aquellos polvos vienen estos lodos ...", y para remontarnos al inicio de la "rumanización" del transporte europeo, deberíamos remontarnos a la creación de la Unión Europea, algo que se hizo mal desde el principio, y por eso pasa lo que pasa.
El propio concepto de la Unión Europea, es un concepto bonito pero utópico, se pretendía crear algo similar a los Estados Unidos, pero sin tener en cuenta que mientras estos últimos son una unión de estados dentro de un mismo país, la Unión Europea era una unión de países con características muy diferentes. La formación de una unión con países con características tan diferentes al final trae problemas, y por ello ahora sectores como el transporte sufren las consecuencias.

Desde la creación de la Unión Europea no se tuvo en cuenta que no es lo mismo unificar estados para crear un país, que unificar países para crear un "no se que"; la unificación de estados dentro de un mismo país en el que todos "reman en el mismo barco", no es lo mismo que la unificación de países dentro de una unión donde cada país busca lo mejor para si mismo.
En la creación de la unión no se tuvo en cuenta que los países por sus características y políticas eran muy diferentes unos de otros, y que antes de integrarse deberían haber hecho "un frente común" y haber unificado políticas para que todos los países de la unión "remasen en el mismo barco". Pero no se hizo, se hizo una "unión torticera" donde cada país podía hacer lo que quisiera, y donde pocas normas hay en común entre todos los países que forman la unión; las cosas no se hicieron bien, y en lugar de arreglarlas, decidieron ir ampliando la unión sin valorar las posibles consecuencias.

Antes de "haber apuntalado" bien la unión, quisieron aprovechar la desmantelación de la Unión Soviética y la independencia de muchos de los países que la formaban, para que sin haber valorado las consecuencias, poder hacer que esos nuevos países pudiesen entrar en la unión pese a las muchas diferencias que existían con respecto a los países que ya formaban la unión. Se decidió a base de las sucesivas ampliaciones de la unión, incluir a estos nuevos países "sin reservas", y sin valorar lo que podía suponer esa inclusión para el resto de países miembros de la misma.

No se tuvo en cuenta que esos nuevos países tenían legislaciones laborales y salarios peores que el resto de países de la unión; por lo que su inclusión en la misma sin antes asegurarse de que equiparasen sus legislaciones laborales y salarios con el resto de países de la unión, podía suponer una mano de obra más barata que permitiese perjudicar tanto las legislaciones laborales como los salarios existentes en el resto de países miembros de la unión.

Y como no se tuvieron en cuenta esas cosas, porque lo importante era que se sumasen cuantos más países a la Unión mejor para poder competir con los Estados Unidos, se decidió seguir hacia adelante con las ampliaciones, sin darse cuenta de que eso era "abrir la caja de Pandora".
Abrir "la caja de Pandora" tuvo sus consecuencias; al convertirse esos nuevos países en miembros de la unión tanto sus ciudadanos como sus empresas tenían libertad de movimientos y de acción en el resto de países de la unión. Muchas empresas de los países "viejos" vieron entonces su oportunidad para conseguir mano de obra a menor precio que el que establecían las legislaciones de sus respectivos países, y eso tuvo su efecto en muchos sectores profesionales, entre ellos el sector del transporte.

Por poner un ejemplo, hace unos pocos años en España un camionero asalariado que hiciese Ruta Internacional, por la que pasaba bastantes días fuera de casa, por lo menos era compensado con un salario digno que rondaba los 3.000€ mensuales; pero desde que se "abrió la caja de Pandora", y se "abrió la veda" a la posibilidad de conseguir conductores de otros países por sueldos inferiores a lo que marcaban los convenios de aquí, esos sueldos comenzaron a caer en picado. Actualmente por la misma ruta por la que hasta no hace mucho tiempo un conductor podía cobrar unos 3.000€ al mes, ahora hay conductores que están dispuestos ha hacer la misma ruta por 900€ al mes (e incluso por menos); lo que significa que en unos pocos años el sueldo de un conductor no es que se haya reducido, es que se ha dividido por 3, y por el sueldo de un conductor español ahora se puede contratar a 3 conductores de otros países.

En su momento los sindicatos españoles y el Ministerio de Fomento debieron darse cuenta de esto, y haber luchado contra ello, sobre todo porque estaban infringiendo todos los convenios respecto a las condiciones laborales y salariales de los conductores; pero en este país hay un problema, y es que no hay sindicatos sino pseudosindicatos (como UGT y CCOO) que están "vendidos" a los intereses de las grandes empresas, y que prefieren ser los lacayos de las mismas a cumplir su deber y defender los intereses de los trabajadores, en este caso de los conductores. En el caso del Ministerio de Fomento es "llamativo" como en ningún gobierno de la democracia, el Ministerio se ha preocupado en defender a los conductores, ya que al igual que los pseudosindicatos se convirtió en lacayo de las grandes empresas, a las que rinde pleitesía.
Tanto para los pseudosindicatos como para el Ministerio de Fomento, es más importante rendir pleitesía a "sus amos" las grandes empresas y permitirles hacer lo que quieran, que cumplir con su deber y defender los intereses de la mayoría de profesionales del sector. Por ello, mientras los grandes se han ido haciendo cada vez más grandes a base de esclavizar a los trabajadores y/o a base de ejercer la competencia desleal contra el resto de empresas del sector, los autónomos y las pymes del sector se han visto cada vez más cercados y asfixiados por los precios que imponen las grandes empresas piratas del sector, unos precios contra los que el resto de empresas no pueden competir.

Y por supuesto, como nadie hacia nada contra las prácticas piratas de las grandes empresas de transporte, algunas de estas aún se envalentonaron más, y decidieron "subir la apuesta" implantando una nueva práctica para aumentar todavía más la "rumanización del transporte". Ya no les valía con contratar a conductores de otros países por sueldos mucho menores de lo que deberían pagar, algunas de esas empresas decidieron directamente matricular sus camiones y/o montar nuevas sedes en otros países (como por ejemplo Bulgaria o Rumania) con peores condiciones laborales y salariales para contratar a los conductores con contratos de esos países y/o para reducir costes (como por ejemplo en impuestos), lo que les permitiría bajar todavía más los precios de los viajes, y aumentar su competencia desleal contra las empresas legales del país.

Era llamativo como empresas afincadas en países con "peores condiciones" se dedicaban únicamente ha hacer rutas dentro de otro país con "mejores condiciones", para aprovechando sus menores costes poder competir tirando los precios contra las empresas de ese país que no podían competir con esos precios. En países como en España, por ejemplo, es muy llamativo como empresas de transporte domiciliadas en otros países (Bulgaria, Rumania, ...) se dedican exclusivamente a hacer rutas nacionales dentro de España, para aprovechando los menores costes fiscales y laborales poder bajar los precios de los viajes a precios por los que las empresas de transporte legalmente establecidas en España no pueden hacer los viajes, porque tendrían que hacer los viajes por debajo de coste.

Al igual que en España, otros países de la unión se han visto afectados por la "rumanización del transporte", y por fin Europa se dio cuenta de que había abierto "la caja de Pandora", e intentó poner "cortafuegos" para evitar lo que estaba pasando en sectores como el transporte mediante la implantación de normativas como por ejemplo la Normativa Europea de Cabotaje.
Esta normativa pretende frenar que las empresas de transporte domiciliadas en países con  peores condiciones laborales, salariales y/o en materia de costes, puedan ejercer su actividad exclusivamente fuera de su territorio nacional, y tirar los precios de los viajes para que las empresas de los otros países no puedan competir. Esta normativa establece unas condiciones muy específicas para los transportes que realicen empresas y/o vehículos de otros países fuera de su territorio nacional (pero dentro de la Unión), limitando la cantidad de viajes y/o su duración.

Pero por supuesto, las empresas que no han tenido escrúpulos en cambiar sus sedes a otros países para reducir costes y poder ejercer competencia desleal en sus países de origen, infringiendo para ello multitud de legislaciones tanto nacionales como europeas, no van a tener escrúpulos en infringir también la normativa de cabotaje. La normativa de cabotaje, pese a ser buena, se ha mostrado insuficiente para poder controlar el abuso que realizan los piratas del transporte, que siguen campando a sus anchas y arruinando a las empresas legalmente establecidas en los "viejos" países, al poder tirar los precios de los viajes por los menores costes que tienen los piratas.

Por supuesto en España no se va a hacer nada para perseguir a los piratas, porque tanto los pseudosindicatos como los políticos son vasallos de los propios piratas; pero que aquí no haya nadie dispuesto a defender a sus transportistas no significa que en otros de los "viejos" países no haya quien defienda a sus transportistas frente a los piratas.

Precisamente para frenar a los piratas, y para defender a sus transportistas, Alemania estaba estudiando implantar una nueva ley por la que toda empresa de transportes que hiciese ruta por Alemania justiticase que sus conductores cobraban el salario mínimo alemán (establecido en 8'50€ por hora), con la intención de que toda empresa "pirata" que se dedicase a rebajar costes para poder tirar los precios a base de pagar sueldos miserables a sus conductores, no pudiese seguir ejerciendo la competencia desleal contra los transportistas del país.

Pero no podía ser todo tan bonito, y por supuesto tenían que salir críticos ante la decisión de Alemania de intentar frenar a los piratas; obviamente los primeros opositores a esa medida debían ser los propios piratas y sus defensores, y que casualidad que entre las primeras voces en protestar ante la Unión Europea por la medida de Alemania se encuentren Fenadismer y el Ministerio de Fomento español.

Aunque no sea una sorpresa que Fenadismer y Fomento protesten contra las "leyes antipiratería", es vergonzoso, y queda muy claro (por si todavía a alguien no le quedaba claro) a quienes defienden tanto Fenadismer como Fomento, a sus "amiguitos" que son los primeros piratas que cambiaron sus sedes a otros países para poder tirar los sueldos de los conductores y ahorrarse impuestos, para poder tirar los precios del transporte en España y para poder arruinar a los transportistas legales a base de ejercer una competencia desleal.

Tanto Fenadismer, como la CETM, como el Ministerio de Fomento español, como los pseudosindicatos (UGT y CCOO), no están interesados en acabar con el cabotaje ni acabar con la competencia desleal ni acabar con los piratas; no les interesa acabar con los piratas, porque los propios piratas son los "amos" de todos estos impresentables. Todos estos miserables hace muchos años que decidieron ser vasallos de los piratas y vender el transporte español a los intereses de las grandes empresas, poniéndoles en bandeja "la cabeza" de las pymes, de los autónomos y de los conductores asalariados; no les interesa acabar con el cabotaje ni con los piratas, porque los propios piratas son los que los "mantienen".

Y por supuesto tenían que defender a "sus amos", por lo que si un país como Alemania decidía implantar una normativa para luchar contra el cabotaje y para acabar con los piratas, los vasallos de los piratas debían luchar para impedir que esa norma saliese adelante.
Nuevamente Fenadismer y Fomento han humillado al transporte español ante toda Europa, y han demostrado que deben cumplir con "sus amos" defendiendo la piratería por encima de todo; "sus amos" pueden estar contentos ...

Esperemos por el bien del transporte de los otros países de la Unión, que la iniciativa de Alemania salga hacia adelante, y que se puedan estudiar normas similares para los otros países; aunque las últimas informaciones sobre el tema parecen indicar que ante las protestas recibidas Alemania ha decidido paralizar la implantación de la norma, algo que esperemos que no sea cierto por el bien del sector.

Mientras tanto en España, que Fenadismer, la CETM, el Ministerio de Fomento, y los pseudosindicatos, sigan "poniéndose las rodilleras" para satisfacer a "sus amos" los grandes flotistas, no vaya a ser que se enfaden y "les cierren el grifo". Mientras tanto las pymes, los autónomos, y los conductores asalariados, ya nos podemos dar por sentenciados, porque los "chupones" deben pagar las deudas que tienen con los grandes flotistas, y como en España no tenemos los huevos que tienen los transportistas y camioneros de otros países como Francia o Alemania (por ejemplo) para luchar por nuestro futuro y para expulsar de sus cargos a los "chupones", estamos condenados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario